En un mercado huérfano de nuevos argumentos fundamentales realmente relevantes, la evolución a corto plazo de las cotizaciones se está viendo y previsiblemente seguirá viéndose a muy corto plazo condicionada por criterios meramente técnicos, dentro de los respectivos rangos de fluctuación de los diferentes mercados. Dicho de otra forma más clara, es muy posible que en los próximos días los mercados evolucionen sin rumbo decidido entre las zonas de soporte y de resistencia del amplio rango de cotización en que se encuentran inmersos desde finales del pasado mes de junio. Esto parece especialmente evidente para los mercados de renta variable que podrían seguir aproximándose en próximas jornadas a las zonas clave de soporte que testaban nuevamente a finales de agosto. En este contexto, el binomio rentabilidad esperada/riesgo se antoja más favorable por el momento para la renta fija que para la renta variable.
