Jornada de transición, en la que los índices europeos consolidan las alzas de la sesión pasada después de que el Comité Supervisor Bancario de la Unión Europea hiciera pública la metodología aplicada en las pruebas de estrés a las que Europa ha sometido a las 91 principales entidades bancarias del Viejo Continente. Contemplan en sus escenarios: una contracción media del 3% de la actividad económica en el periodo 2010/11 y un desplome bursátil del 20% anual, que alcanzaría el 36% en dos años, así como subidas en los tipos de interés interbancarios a corto y largo plazo. En el apartado macro hemos tenido el índice IFO alemán que superaba las estimaciones. En una palabra la sesión de hoy se puede resumir como EXPECTACIÓN. Expectación a los resultados de las pruebas de solvencia que se han aplicado a los bancos, que se darán a conocer en apenas 30 minutos, y sobre los que se ha simulado un escenario de condiciones muy desfavorables para ver si son capaces o no de reaccionar con éxito ante los peores contextos posibles, aunque ahora parecen poco probables.

Aunque los volúmenes de contratación continúen siendo reducidos, las jornadas que tenemos por delante se antojan (para no variar) intensas. La campaña de publicación de resultados empresariales irá ganando en fragor durante estos días y, mientras aguardamos los resultados de los análisis de estrés realizados a las principales entidades financieras europeas (recordamos que se publicarán este viernes por la tarde con el mercado ya cerrado), el presidente de la Reserva Federal reclamará también su protagonismo con su intervención este miércoles ante el Congreso para informar sobre su valoración de la situación económica actual. La agenda macroeconómica se presenta algo más descargada estos días, lo cual no impedirá (no ha impedido hoy de hecho) que el mercado se muestre particularmente sensible a lo poco y más o menos importante que se vaya publicando. Lo más probable es que los mercados de renta variable sigan fluctuando por ahora dentro del rango amplio definido durante estas últimas semanas. Obsérvese que nos referimos explícitamente a las bolsas porque el resto de los mercados se vienen mostrando mucho más tranquilos, como si las cuitas de la renta variable no fueran con ellos. En definitiva, sigue habiendo mucho ruido aunque, eso sí, la música de fondo (resultados empresariales, análisis de estrés y demás argumentos fundamentales) empieza ya a sonar. Preparados pues para el baile. ¡Música Maestro!
Las bolsas europeas finalizan la jornada con descensos en la zona de mínimos del día, recogiendo unas cifras macro estadounidenses de tono mixto con regusto negativo, que se imponían a los primeros resultados publicados por un banco estadounidense, JPMorgan, mucho mejores de lo esperado. Como venimos señalando los mercados tendrán que acostumbrarse a seguir nadando durante un tiempo entre dos aguas: un flujo de datos macro más débil y fortaleza, en cambio, por el lado de los resultados empresariales. Todo esto no es una sorpresa y no invalida nuestro escenario base: el escenario de recuperación progresiva que venimos barajando, aunque un tanto anémica, sigue un ritmo progresivo. Tranquilidad en el resto de los mercados financieros, a excepción del dólar, que se debilita también frente a los débiles datos al otro lado del Atlántico.

Tras las alzas generalizadas de las pasadas sesiones, las bolsas han vivido hoy un día de relativa tranquilidad, con un resultado final de ligeros ascensos. Han marcado la jornada por el lado positivo los excelentes resultados de Intel (el mejor trimestre en 42 años de historia, batiendo expectativas y creciendo tanto en ingresos como en márgenes) y la notable demanda en las subastas portuguesas de bonos a 2 y 9 años; por el negativo los datos macroeconómicos, en general de un tono peor al esperado, sin dramatismos. Tanto los datos europeos de producción industrial como el estadounidense de ventas al por menor defraudaron ligeramente (éste segundo con el importante matiz de que aunque descienden levemente en junio por segundo mes consecutivo, casi no lo hacen si excluimos el componente automóviles). En cualquier caso, todo lo anterior pasa ahora a un segundo plano ante la expectación por la campaña de presentación de resultados empresariales. Los mercados permanecen atentos a esta cita (junto con la publicación el día 23 de los “stress tests” de la banca europea) para quizás plantear un siguiente movimiento una vez que el universo de resultados conocidos sea más amplio, tanto a nivel general como por sectores particulares. De momento, tranquilidad ante dicha cita, que ya es mucho decir el año en que vivimos.

Grecia gana a Alemania y Portugal. Ayer asistimos a una recogida de beneficios y hoy a la rebaja de dos escalones de Moody´s de la deuda portuguesa hasta ‘A1′ parecía que iba a comprometer la apertura alcista, pero el resultado de la subasta de letras a seis meses griega ha dado alas los selectivos. Se trataba de la primera subasta tras el rescate y el país heleno ha colocado sin problemas 1.625 millones al 4,65%, lejos del 5% que esperaban los mercados, frente al 4,55% de abril. El resto de plazas europeas también se vestían de verde. En cuanto a las noticias macro, destaca la caída de la confianza alemana. Por otra parte, los ministros de Economía de los veintisiete (ECOFIN) pidieron hoy a España que concrete nuevas medidas de ajuste para 2011 por valor del 1,75% del PIB, lo que equivale a 17.500 millones de euros, para lograr el objetivo de reducir el déficit hasta el 6% el año que viene. Desde el otro lado del Atlántico se ha conocido que el déficit comercial de Estados Unidos creció de forma inesperada. En cuanto al aspecto empresarial, lo más relevante han sido los resultados de Alcoa, inaugurando la temporada, que han sido mejores de lo previsto.
Esta noche después del cierre conoceremos los de Intel, el gigante de semiconductores, los cuales moverán el mercado a la apertura.
Encuadrada en una semana que va a dar mucho más de sí por la mayor importancia respecto a la pasada de los datos macroeconómicos publicados y, sobre todo, por el comienzo de la campaña de presentación de resultados en Estados Unidos, la jornada de hoy se enmarca dentro de una transición hacia esos próximos días, ante la ausencia de referencias de relevancia (Alcoa publica tras el cierre norteamericano). Los mercados de renta variable han aprovechado para en general realizar pequeños recortes, de escasa relevancia, tras las subidas de las pasadas sesiones. Cautela, pues, ante el inminente comienzo de la temporada de presentación de resultados del segundo trimestre. En conferencia ante empresarios, el presidente de la Reserva Federal , Sr. Bernanke, hizo hincapié sobre las dificultades para la concesión de créditos que aún está sufriendo la pequeña empresa norteamericana, incidiendo sobre la importancia para la recuperación económica del país de que el crédito fluya a los pequeños negocios.
Honor y gloria a los campeones del mundo.
La inyección de euforia que ha proporcionado nuestra selección española, ha desencadenado la mayor subida semanal en 20 meses del Ibex 35. Uno de los factores clave de la semana han sido las subastas de deuda pública que se realizaron y en especial las de España. Otro factor a destacar ha sido la caída repentina de las posiciones en corto sobre los valores financieros que han avivado las subidas en la banca. A lo que debemos sumar que las referencias conocidas durante la semana refuerzan la idea de que Europa evitará una temida segunda recesión. Como telón de fondo, diversas operaciones corporativas actualmente en el aire (Abertis busca socio para entrar en su capital, ACS y La Caixa lanzan una OPA para dar cabida CVC, Telefónica tiene claro que quiere hacerse con la brasileña Vivo) que animan también a los mercados. Hoy, el presidente del Banco Central Europeo, Jean Claude Trichet, se mostró en desacuerdo con aquellos que opinan que los planes de consolidación fiscal de los diferentes gobiernos de la eurozona perjudicarán la recuperación económica y afirmó que esta prudencia en la gestión funda las bases de un crecimiento equilibrado y sostenible.La próxima semana comienza la temporada de resultados del segundo trimestre. Las expectativas son altas para que las cuentas semestrales ganen visibilidad más por el lado del control de márgenes que por el aumento de ventas.

Al amparo de la ausencia de novedades relevantes de fondo, y desde la calma del bienvenido “ruido alcista” de estas
jornadas en los mercados, permítaseme hoy una pequeña licencia de orgullo nacional. Cierto es que sólo es fútbol y que mañana, suceda lo que suceda hoy, la economía española y los mercados financieros seguirán su rumbo, como cualquier otro día. Pero en estos tiempos en que el bono alemán nos gana por goleada “metiéndonos” 216 básicos de spread, sirva al menos la experiencia y los sueños de estas fechas para albergar no sólo la esperanza sino también la confianza en un futuro mejor. Un futuro de prosperidad renovada que con la unidad y el esfuerzo de todos está a nuestro alcance. Capitalia Familiar EAFI también con la selección nacional y con España.
Y van seis días madrugando con números rojos en oriente. Preocupa que China ensombrezca las perspectivas de una recuperación económica global. En occidente los mercados bursátiles recuperaban soportes tras conocerse que en Banco Central Europeo ha adjudicado 131.900 millones de euros al 1%, mientras se eperaba que pidiesen entre 250 y 300 mil millones. Mañana será el primer vencimiento del paquete de financiación a 12 meses que lanzó el Banco Central Europeo por valor de 442 mil millones de euros hace ahora un año. La conclusión es evidente. Los bancos no están tan mal como ayer se percibía en el ambiente de pánico que se apoderó de los mercados. Wall Street después de la dura sesión de ayer (mínimos anuales) abandona la senda bajista aunque los datos relativos al empleo privado que se han conocido hoy lo ponen difícil. Dubai, Grecia, China, Hungría, Portugal, España… muchos focos de presión para los mercados estos últimos seis meses.
